El transporte es una actividad trascendente dentro del estilo de vida contemporáneo. Nos permite desplazarnos a los lugares de trabajo, estudios, servicios médicos, compras y esparcimiento. Por lo tanto, resulta lógico que el transporte tenga un importante peso dentro de los egresos de nuestro presupuesto. Luego, una buena oportunidad para mejorar las finanzas, es tomar algunas medidas que conducen al ahorro en gastos de transporte.

Alternativas de transporte más económicas


Usar la bicicleta o caminar

Cada vez más son las ciudades que fomentan y facilitan el uso de este tradicional medio de transporte. Incluso, algunas de ellas tienen programas que incluyen descuentos atractivos para la adquisición de bicletas. Por esto y por los increibles beneficios para la salud que brinda esta actividad, la cantidad de ciudadanos que usan bicicleta para ir al trabajo, instituciones educativas o de compras va en aumento.

Adicional a la opción de transportarnos en bicicleta, tenemos la de caminar. Muchas poblaciones poseen rutas peatonales que resultan muy atractivas de recorrer, y que incluyen lugares para el adecuado descanso. También el caminar facilita la socialización entre las personas, y el desarrollo del sentido de pertenencia del ciudadano.

Usar la bicicleta o caminar, ayuda tanto al bolsillo personal, como al ambiente general. Y trae beneficios a la salud, con la consecuente reducción de gastos médicos y farmacológicos.

Usar el transporte público

El uso de las rutas de transporte público permite un ahorro sustancial en los gastos personales. Al usarlos, no solo ahorramos en gasolina y costos de mantenimiento, sino en los costos de estacionamiento. Estos últimos suelen ser muy elevados en las principales ciudades, donde cada día hay mayor cantidad de vehículos y menos espacio.

Por otra parte, las grandes ciudades suelen ofrecer descuentos por pago adelantado, mediante el uso de tarjetas de prepago. Incluso, se pueden obtener descuentos en servicios que combinan modalidades, como el transporte en metro con el de autobús.

Y hay que considerar que el uso del transporte público puede significar también un aprovechamiento efectivo del tiempo. Camino al trabajo, podemos revisar documentos o planificar acciones, mientras nos desplazamos al destino.

Compartir el coche

Resulta un buena opción compartir el coche entre varios compañeros de trabajo, dividiendo los gastos principales que eso genera. Se estima que compartir el coche con otro pasajero, permite ahorrar $600 anuales, en un trayecto de 15 millas.

Si no conseguimos compañeros en el trabajo que se animen por esta iniciativa, no hay problema. Hay páginas web, como CarpoolWorldy eRideShare, que ayudan a encontrar a otros posibles viajeros dispuestos a compartir.

Al comprar, considerar los costos de transporte

Para entender bien esta medida, es mejor usar un ejemplo: Supongamos tenemos cerca de casa un producto que es vendido en $10,0 y nos enteramos que en otro punto de la ciudad, el mismo artículo está siendo vendido en $8,0. Por eso, decidimos trasladarnos al segundo punto, y gastamos $ 2,5 en el viaje. Al final, adquirimos el producto en $10,5, que es la suma a su precio y el costo de transporte. Es decir, terminamos gastamos $ 0,5 más de lo el mismo cuesta cerca de casa.

El ejemplo permite comprender como podemos incurrir en costos de transporte que resulten mayores al ahorro que genera el viaje. Algo que, por supuesto, debemos evitar que nos suceda.

Planificar compras y diligencias

La planificación adecuada de las actividades puede generar un ahorro hasta del 20% en los gastos de transporte. La idea es usar una única salida de casa, para realizar secuencialmente todas las diligencias y compras que necesitemos, usando una ruta previamente planificada, en función del ahorro de tiempo y dinero.

Conducir ahorrando

Hay un conjunto de acciones que podemos realizar al conducir, en función de economizar el uso del combustible, y para aumentar la vida de los componentes del automóvil. Estas son:

  • Mantener una velocidad constante. Durante la aceleración se consume mayor cantidad de gasolina.
  • No exceder la velocidad. Una alta velocidad implica un alto consumo de gasolina. Aparte de ello, implica un aumento de consumo de llantas y frenos al momento de la frenada.
  • Cuida la entonación del motor. El consumo de combustible y aceite de motor puede aumentar considerablemente, si el motor no está adecuadamente entonado.
  • No exageren con el uso del aire acondicionado. El uso del aire acondicionado aumenta el consumo de gasolina. A una velocidad superior de 45 mph, hay suficiente aireación como para prescindir de su uso.

Como hemos podido ver, es posible aplicar algunas medidas que nos permiten disminuir los gastos personales. Usar una bicicleta, caminar o emplear el transporte público, además de ayudarnos en el ahorro traen otros beneficios. El uso compartido del vehículo y la planificación adecuada de las rutas, también contribuyen en la disminución de los gastos.

ACERCA DEL AUTOR

Pedro Alejandro Acosta

Ingeniero y profesor universitario entusiasta de las palabras. Redactor freelancer.