Toda la dicha y felicidad que trae nuestro primer bebé, viene acompañada de una alta dosis de responsabilidad. La inexperiencia en el cuidado de los recién nacidos que tienen los nuevos padres, puede generar situaciones no deseadas. Por ello, es mejor conocer de antemano cuales son los errores comunes que cometen los padres primerizos, y así poder evitarlos.

1) Dormir con el bebé

A los padres primerizos nos cuesta comprender que el lugar donde el bebé duerme con mayor seguridad es su cuna. Puede parecer muy tierno y delicado que compartan nuestra cama, pero lo cierto es que ello no es conveniente.

Si compartimos cama, podemos sin intención, golpear sus delicados cuerpos, produciendo lesiones o incluso asfixia. Muchos casos de muerte súbita del lactante o SMLS ocurren al compartir la cama con el bebé. Es uno de los errores más comunes de los padres primerizos.

2) Esterilizar todo

Sin bien una buena higiene es fundamental para la salud de nuestro bebé, eso no significa que debemos obsesionarnos con la esterilización. Los pediatras recomiendan que se esterilicen biberones, chupetes y tetinas la primera vez que se usen. Luego se puede alterar la esterilización con un buen lavado con jabón, siempre que se deje secar al aire.

Hay que recordar que el sistema inmunológico del recién nacido necesita reforzarse adecuadamente, y la excesiva esterilización no contribuye a ello. Además, es necesario que él bebé entre en contacto con algunas bacterias comunes en el ambiente, para ayudar a su inmunidad.

3) Abrigar en exceso

Dicen que la cantidad de ropa que posee un bebé recién nacido es proporcional a la experiencia paternal de sus padres. Un exceso de ropa causa un rápido sofoco en un bebé, lo cual le genera mucha incomodidad.

La mejor manera de determinar si el bebé está suficientemente abrigado, es tocar las palmas de sus manos o pies. Si están frías, entonces debemos abrigar un poco más. En contraparte, si palpamos sudor en su cuello, entonces significa que hay que desabrigar un poco.

4) Bañarlo diariamente

Puede parecer compresible mantener al recién nacido limpio, pero el baño constante suele ser uno de los errores más comunes de los padres primerizos. Ciertas sustancia que el bebé segrega con el sudor, son requeridas para la protección de su dermis. Con el baño, esas sustancias se remueven, quedando su piel desprotegida. Por ello, la frecuencia ideal del baño es cada dos o tres días, dependiendo del clima de la región.

5) Afeitar la cabeza

Algunos padres primerizos afeitan el cabello del bebé con la convicción que así el mismo crecerá con mayor vigor. Lo cierto es que además que dicha afirmación es falsa, también puede ser una medida contraproducente.

El cabello ayuda al niño a mantener el calor corporal en la delicada zona de su cabeza. Por ello, debemos evitar eliminarlo.

6) Desesperarse por el llanto

Para un bebé no existe un lenguaje diferente al llanto, esta es la única forma de comunicación que él maneja. Cuando este llora, debemos entender que con el llanto desea informarnos que posee alguna necesidad. Y esta puede estar no estar asociada con el dolor o el malestar.

Lo importante en este caso es mantener la calma, y no caer en la angustia. Y proceder a indagar por descarte las posibles causas del origen del llanto de nuestro bebé.

7) Dejar que llore sin atención

Algunos padres primerizos piensan que desatender el llanto es una forma de educar al recién nacido, haciéndolos más autónomos. Pero como ya acotamos, el llanto es la forma como el bebé comunica que necesita atención a alguna necesidad. Por ello no recomendable ignorar el llanto bajo ninguna circunstancia.

8) Sacudir al bebé

Los padres primerizos son propensos a sacudir al bebé, bien sea en momentos de juego, o para calmar su llanto. Hay que evitar a toda costa esta actitud, ya que en puede originar traumas o lesiones cerebrales.

En los recién nacidos, la cabeza es grande y pesada en proporción del resto del cuerpo. Por otra parte, los músculos el cuello son aún débiles, e incapaces de amortiguar la oscilación de la cabeza. Por ello, al sacudir a un bebé, su cabeza oscila sin control, haciendo que su cerebro choque contra el cráneo. Ello puede generar contusiones e inflamación en el cerebro, e incluso hemorragias.

En resumen, la inexperiencia en el cuidado de los recién nacidos puede hacernos propensos a cometer errores comunes. La mejor forma de evitar cometer estos errores, es prepararnos oportuna y adecuadamente para la bella labor de ser padres primerizos.

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ACERCA DEL AUTOR

Pedro Alejandro Acosta

Ingeniero y profesor universitario entusiasta de las palabras. Redactor freelancer.