A menudo, en el momento de iniciar un emprendimiento, se presenta la interrogante de siempre: “¿Qué es un plan de financiamiento y cómo lo hago?.También, muy a menudo, el emprendedor lo deja para luego o comienza a darle vueltas al tema, con la excusa típica: que si no sabe nada de eso, que si es algo muy complejo y lo que sabe es de (lo que hace el negocio), y así, un sinfín de excusas. Sin embargo, el plan financiero es una de las herramientas para el emprendimiento más imprescindibles.

El plan financiero es el instrumento en el cual se refleja el presente y el futuro del proyecto en materia de dinero y, como todo plan, comienza antes del proyecto. Aunque, se va actualizando durante su ejecución y mientras se dan las operaciones del negocio.

Debe plasmarse en papel (o en digital pero que sea imprimible), preferiblemente de forma ordenada, ya que podría ser necesario que sea presentado ante un ente para obtener un financiamiento externo. Se sugiere llevar el siguiente orden a fin de cubrir todos sus requerimientos iniciales:

1) Identificación de Recursos Necesarios

Esta tarea consiste en la elaboración de un listado de todos esos elementos minimos requeridos para la <u>operatividad del emprendimiento</u>, y se pueden clasificar en:

Materiales

Se refiere a todos aquellos objetos que se requieren para el inicio de las actividades de una empresa y, eventualmente, para la posterior continuidad de operaciones o futuras expansiones o ampliaciones.

Pueden clasificarse en tangibles (tales como terrenos, inmuebles, edificaciones, mobiliario, equipos, etcétera), e intangibles (tales como patentes, licencias de software, pólizas de seguro y demás).

Administrativo

Se trata de los diferentes trámites que hay que realzar para la constitución del emprendimiento, tales como registros sociales, fiscales y demás aspectos legales que se deben cumplir para formalizar el emprendimiento.

Capital humano

Este apartado corresponde a la identificación de las personas que van a participar en el emprendimiento y cuál será su rol.

Los recursos financieros forman parte de la lista de recursos, sin embargo, se tratan por separado, ya que son el punto central a tratar.

Y hay un recurso adicional que no se toma en cuenta pero es de crucial valor, a pesar que no se puede manejar ni representar en términos monetarios. Se trata del tiempo, el cual es determinante en la variación de los recursos financieros.

2) Cuantificación de Recursos Necesarios

Una vez identificados los recursos anteriores, es imprescindible “ponerle los números”, indicando el valor monetario de cada uno de éstos. Así pues, se puede tener una idea clara de la cantidad de dinero que se necesita para dar inicio a un proyecto.

3) Gastos

Los gastos son los desembolsos que se realizan para la producción de los distintos productos y/o servicios que han de generar ingresos en una empresa. Hay que tener presente que gastos y costos son conceptos distintos, sin embargo, como todos son desembolsos, se tratan de forma general en esta circunstancia.

Si no se contempla esto, al poco tiempo de comenzar con el proyecto, se queda sin dinero. Se pueden diferenciar, inicialmente, en los siguientes:

Iniciales

Corresponden a esos gastos adicionales propios del inicio del proyecto, tales como el transporte para las gestiones, papeleo y demás. También es adecuado incluir en este apartado la materia prima que se adquiere por primera vez.

Fijos

Se refiere a los gastos que se realizan constantemente para mantener la operación de las actividades. Este apartado incluye alquileres, servicios (teléfono, electricidad, agua, Internet), entre otros.

Variables

Consisten en los gastos que se realizan eventualmente y surgen durante las operaciones del negocio. Es sumamente complicado determinarlo, más aún cuando se está en la fase inicial del proyecto, por lo que se recomienda manejarlo como un estimado.

4) Fuentes de Financiamiento

A estas alturas ya se tiene un panorama claro de la situación financiera del proyecto de emprendimiento y lo más importante es que está plasmado en papel o, por lo menos, es “imprimible”.

Con este escenario, ya determinada la cantidad de dinero necesaria para un emprendimiento, hay que identificar el origen de los recursos con que se han de cubrir las distintas asignaciones, por lo que se debe considerar las fuentes de este:

Fondos propios

Se trata del uso del dinero propio, normalmente proveniente de ahorros. También se considera, el caso de disponer de una fuente de ingreso constante tal como un empleo, un trabajo u ocupación, de la cual se dispone de una parte para aportarlo al emprendimiento.

Es importante determinar de cuánto se dispone y con qué frecuencia, para aportarlo al proyecto de manera que pueda cubrir la inversión y los gastos antes identificados.

Inversionistas

A menudo se cuenta con personas que se interesan en participar en proyectos de emprendimiento a manera de inversión. Al momento de acudir a ellos, es importante presentar el Proyecto, del cual este plan de financiamiento es parte.

Ellos evalúan el Proyecto, consideran su viabilidad y deciden qué aporte pueden hacer, por lo que el plan de financiamiento se vuelve crucial para el emprendimiento.

Instituciones bancarias

Al igual que con los Inversionistas, las Instituciones Bancarias cuentan con productos y servicios orientados a la asignación de recursos financieros para emprendimientos a través de préstamos.

De la misma manera, pero tal vez con más recaudos, debe presentárseles, en forma de proyecto, el modelo de negocio en el que consiste el emprendimiento indicando el monto necesario para la inversión.

Instituciones especializadas

Otra fuente de financiamiento es a través de instituciones no financieras, tales como fundaciones y ONGs dedicadas al apoyo de emprendedores y, eventualmente, cuentas con recursos para emprendimientos.

La gran ventaja de estas instituciones es que poseen personal especializado que brindan orientación al emprendedor.

Prestamistas

Finalmente están los prestamistas, que son personas que prestan dinero, sin importar el destino de estos fondos y esperando obtener algún beneficio. Normalmente, es una forma rápida de obtener recursos financieros, pero es la fuente menos indicada ya que siempre cobran intereses muy altos que en ocasiones son muy difíciles de pagar.

A pesar de que resuelven situaciones al momento, por la rapidez con la que se consiguen fondos a través de prestamistas, es muy común que terminen quedándose con el emprendimiento o sus recursos materiales.

Crowdfunding

Esta es la alternativa que nos brindó el internet y su capacidad de alcanzar a las masas, con la intención de hacer realidad cualquier emprendimiento o modelo de negocio con el apoyo de una comunidad online que comparte el interés por esta iniciativa. El Crowdfunding es una recaudación masiva de dinero para el financimiento de un proyecto, que se realiza a través de páginas webs dedicadas a esto y que, por lo general, tiene un tiempo estimado de duración. Si desean conocer más, visiten nuestro artículo “Qué es el crowdfounding y cómo pueden usarlo en su proyecto de negocio”.

Como conclusión, se puede aseverar que, el Plan Financiero de un proyecto de emprendimiento, aparte de aclarar el panorama financiero y establecer los mejores métodos para un financiamiento, permite mostrar aspectos como la rentabilidad del negocio y la capacidad de endeudamiento para cubrir con los ingresos generados y los gastos de las operaciones específicas. Siendo este un determinante fundamental para establecer la viabilidad del negocio.

ACERCA DEL AUTOR

Germán Demey

Tengo un proceso de formación profesional en Tecnología de la Información de más de 30 años que me han permitido ir conociendo diversas áreas del mercado laboral, tales como comercio, manufactura, seguridad pública, salud, servicios, entre otras. También tengo unas cuantas canas que dejan ver que ya he cometido errores suficientes para hacer de ellos mi mayor salón de clases. Internet y el Marketing Digital son la nueva Revolución Industrial y seguirá en su avance con o sin mi. Por eso he decido estar presente a través de https://gdemeyweb.com.ve/, donde estaré siempre disponible para servirle. "El que no vive para servir, no sirve para vivir"